¿Qué es el Email Marketing?

El Email Marketing es una técnica del Marketing que utiliza el correo electrónico como canal de comunicación.

Permite que la marca y el cliente se comuniquen de forma directa. Esto a través del envío de un mensaje con fines comerciales.

Las empresas lo utilizan para dar visibilidad a sus campañas. Esto a partir de una segmentación estratégica y objetiva de sus usuarios.

De la misma forma es una herramienta muy utilizada para la conversión. Pero también se la puede usar para alcanzar muchos otros objetivos. Por ejemplo:

  • Dar notoriedad a tu negocio. Es decir, tu empresa tendrá más visibilidad a través de su contenido.
  • Posicionarte como un experto en tu área de acción. Puedes enviar newsletters y boletines informativos a tus usuarios con la finalidad de mantenerles al tanto de las últimas tendencias.
  • Vender tus productos y servicios. Es decir, el usuario entre en etapa de conversión.
  • Fidelizar a los usuarios para que prefieran tu marca por encima de la competencia. Así ellos realizan compras o adquieran servicios después de haberlo hecho una primera vez.
  • Además, puedes usarlo para adquirir nuevos clientes, fortalecer lazos con los clientes actuales, confirmar una orden de compra o incluso enviar material informativo como ebooks, entre muchas otras cosas.

 

Imagen beneficios Email Marketing

 

Referencia: https://www.espaciodigital.com.co/blog/guia-definitiva-email-marketing/

Cómo cambiará el email marketing en 2018

Aquellos que creían que el correo electrónico iba a desaparecer frente a otras herramientas solo tienen que repasar las cifras de uso de los emails durante el 2017 para comprobar lo equivocados que estaban.

Los correos electrónicos tienen más de 3.700 millones de usuarios en todo el mundo y la perspectiva para el 2018 es que esta cifra crecerá un 3%. Si la población mundial está cerca de superar los 7.400 millones de habitantes, se puede decir que la mitad del planeta utiliza este medio de comunicación, aunque no hay que olvidar que un mismo usuario puede poseer varias cuentas.

El uso de los correos electrónicos se ha hecho cada vez más fuerte como canal efectivo para las ventas. Solo en 2017, casi el 60% de los vendedores escogieron los emails como vía para aumentar sus ingresos y hacer nuevos negocios. Los emails dominan el mundo del marketing y durante el 2018 seguirán haciéndolo.

Para conocer la importancia de esta herramienta como canal publicitario o de venta y como forma de generar confianza en las marcas, Mail Relay explica en su web todo lo hay que saber sobre qué es el e-mail marketing y cómo enviar campañas exitosas por correo electrónico.

Tendencia para 2018: correos interactivos

El e-mail marketing es una forma ventajosa de llevar información de utilidad a los receptores. Se puede definir como una herramienta para establecer conexiones a largo plazo con clientes y suscriptores, ofreciéndoles ayuda e información sobre los productos o servicios que ofrecen empresas, negocios o emprendimientos de cualquier tipo.

Para saber cómo cambiará el email marketing en 2018, los expertos hablan de varias estrategias enfocadas en sacar el máximo provecho a este canal en los próximos meses.

Para generar más interés en los destinatarios de los emails y aumentar los índices de respuesta (y que no pasen directamente a la papelera, sin ni siquiera ser abiertos), los contenidos de los correos deben resultar divertidos de leer y más interactivos para quien los recibe.

¿Cómo hacer que sean entretenidos? Diversos estudios apuntan a que los emails de marketing que incluyen herramientas para interactuar, como galerías de imágenes, botones, vídeos, cuestionarios, barras de búsqueda o promociones, generan curiosidad e incitan a los lectores a realizar alguna acción sobre ellos.

IA y los móviles serán decisivos en el marketing

La relación entre el e-mail marketing, la inteligencia artificial (IA) y las tecnologías de aprendizaje automático se irá profundizando en 2018, para hacer más efectivo el uso de los correos electrónicos.

El marketing por correo electrónico se verá beneficiado cada vez más por la incorporación de herramientas robóticas de IA, que facilitarán el envío masivo de emails más intuitivos y certeros, con mayores posibilidades de conseguir el clic del destinatario.

El aprendizaje automático basado en IA permitirá a las compañías y vendedores mejorar la selección y segmentación de las listas de correo electrónico. El envío de información sobre productos y servicios será cada vez más personalizado.

Por último, teniendo en cuenta que cada vez más personas están accediendo a sus correos desde sus dispositivos móviles, para el 2018 los emails deberán ajustarse aún más a las pantallas de estos aparatos. Actualmente, el 54% de los correos electrónicos son abiertos por los usuarios desde sus smartphones.

Ahora más que nunca, el e-mail marketing será determinante para generar negocios más rentables en un mundo altamente competitivo.

Fuente: cinconoticias.com

El email marketing continúa siendo una de las herramientas favoritas de los responsables de marketing

El email marketing continúa siendo una de las herramientas favoritas de los responsables de marketing, que ven en esta solución un elemento con mucho potencial para conectar con sus consumidores. El alcance de estos envíos de correos electrónicos es todavía muy elevado y, además, esta solución consigue finiquitar algunos de los problemas a los que se enfrentan en su día a día las empresas. Dado que llegar a los consumidores a través de las redes sociales empieza a ser cada vez más complicado de forma orgánica y dado que las empresas son cada vez más conscientes de la importancia de controlar ellas mismas todas las etapas del proceso de comunicación, el email marketing empieza a ser visto cada vez más de un modo mas atractivo.

Pero lo cierto es que, a pesar de que el email marketing no ha muerto como muchos pronosticaban hace muchos años.

Una de esas cuestiones que se repiten una y otra vez en el mundo del marketing y de la estrategia es la vida del email marketing. Es uno de esos sempiternos temas de debate. ¿Ha muerto el email marketing ahora que los consumidores le dedican menos tiempo al correo electrónico y parecen más centrados a otras cosas, como las redes sociales? ¿O sigue siendo uno de los esos elementos que a pesar de tener una larga vida siguen siendo muy efectivo?

Lo cierto es que los últimos movimientos del mercado y los últimos estudios le dan bastantes argumentos a los que sostienen esta última teoría. Por ejemplo, en los últimos tiempos los medios de comunicación están creando newsletter y apostando por ellas. Son una manera de volver a controlar la conversación, especialmente ahora que las redes sociales les han puesto las cosas tan difíciles y están haciendo que se vuelva bastante complicado el que sus contenidos lleguen a los seguidores que tienen. En las newsletter ellos controlan el cuándo y el qué se envía y, a pesar de lo que podría pensarse, los consumidores las están recibiendo con entusiasmo.

Según un estudio realizado sobre miles de millones de emails por la compañía Litmus, el tiempo de atención que le prestamos a las neswletters ha ido en aumento. Según sus datos, en 2011 prestábamos una media 10.4 segundos de atención a los mails. En 2016 ya estaba en 11.1 lo que supone un crecimiento positivo del 7%.

Pero además no solo ha crecido el tiempo en general, sino también el tiempo de calidad. El número de receptores que simplemente lo mira y lo borra ha caído, mientras el de personas que lo leen (y que lo leen de verdad y no por encima) ha aumentado. El dato es muy interesante y quizás se pueda explicar mucho mejor si se piensa en cómo leemos ahora estos contenidos.

El Móvil, factor clave.

En los últimos tiempos, el uso de los dispositivos móviles ha ido en progresivo aumento y suele ser ya muchas veces el primer espacio en la que vemos que tenemos correo. No esperamos a estar en escritorio para ver qué nos están diciendo, sino que entramos directamente a ver lo que ocurre y lo que nos quieren decir desde nuestro móvil. Y, para el mail, eso son buenas noticias: en el móvil le prestamos más atención.

Por ello, las recomendaciones de los expertos apuntan a pensar en el móvil cuando se envíen correos electrónicos y newsletters. Tanto en el diseño como el asunto tienen que estar optimizados para verse bien en dispositivos móviles.

 

El email marketing es considerado todavía por los responsables de marketing como una de las herramientas más efectivas de las que disponen para conectar con sus consumidores. Sus razones para ello tienen. A diferencia de otras soluciones de marketing digital, especialmente ahora que la era de las redes sociales ha metido intermediarios que nos e pueden evitar, en el email marketing la empresa controla el cuándo, el cómo y el a quién. Los mensajes son gestionados de forma directa y uno toma todas las decisiones relacionadas con ello. No hay de por medio el algoritmo de un feed penalizando ( o no) lo que se está publicando y haciendo que se juegue en cierto modo la ruleta rusa.

A eso se suma que el envío de correos comerciales no solo da mayor control a las compañías que lo hacen, sino que tiene todavía un ROI (Return of Investment), retorno de inversión, lo suficientemente atractivo como para que la inversión compense.

Pero, a pesar de todo ello, el email marketing no es una fórmula mágica en la que todos los problemas desaparecen por arte de magia y en las que las empresas no vayan a encontrarse con ciertas tensiones. Lograr una buena base de datos de direcciones requiere esfuerzo y trabajo.

Y finalmente, enviar un email no implica necesariamente que el destinatario lo vaya a leer o mucho peor, que acabe llegando a su bandeja de entrada. De hecho, unos cuantos correos electrónicos se ‘pierden’ en el camino.

Un estudio de Return Path concluye que dos de cada 10 emails nunca llegan a la bandeja de entrada de sus destinatarios. Según su estudio, el 20% de los correos electrónicos que se envían en todo el mundo nunca llega a la bandeja de entrada de los receptores a los que están destinados.

Como hemos resuelto ese problema:

Como explica un especialista de BizReport, las compañías tienen que ser consistentes en el envío. Mantener la misma identidad (esto es, ser consistentes con los IPs) ayuda a que los sistemas vean al mail como algo legítimo y no lo manden a spam. A eso hay que sumar el intentar tener una reputación positiva. Muchos mails de empresas no acaban en spam por casualidad, sino porque los receptores los marcan como tal y el sistema aprende de ellos que es basura cibernética. Nosotros en 123mail.mobi mantenemos nuestra base de datos con los usuarios que quieren estar y quieren recibir nuestros newsletters. Esto nos permite llegar con el porcentaje más alta a la bandeja de entrada.

Constantemente medimos las métricas de engagement, para así lograr comprender mejor cómo reaccionan ante los mensajes enviados los consumidores y ser capaces de llegar mejor a sus bandejas de entrada.

 

Datos:

BizReport

Puromarketing.com

Marketingprofs

Emarketer.com

Publicidad en tiempos de crisis y abundancia.

Hand write a media channel for business
Medios de publicidad

En mi experiencia como publicista me he encontrado con empresarios resistentes a invertir en publicidad tanto en tiempos de crisis como en tiempos de abundancia. En los buenos tiempo no perciben necesarios este tipo de inversiones al estar vendiendo “bien” y en tiempo de crisis dicen no tener presupuesto para este tipo de “Gasto”.

Tanto en el escenario de abundancia como de crisis informar acerca de los productos o servicios es una necesidad, cada día los consumidores son más exigentes y requieren de mayor detalle al momento de hacer su elección.
En el escenario de abundancia cuando sientes que estas vendiendo bien, piensa en aquellos posibles clientes a los que no has llegado, es un momento de expandir tu negocio, la publicidad es una de tus herramientas.

En tiempo de crisis los consumidores siguen consumiendo y lo hacen de manera aún más racional, por lo que buscan mayor información para estar seguros del producto o servicio que van adquirir; desistir de invertir en publicidad reduce las posibilidades que tu producto sea el elegido.

La publicidad NO es un gasto, si lo has pensado así has estado cometiendo un error, la publicidad es una inversión que te trae como retorno mayores ventas, para que esto sea posible es importante estudiar su mercado, planificar, negociar e invertir efectivamente.

1) Estudie su mercado. Hable con sus clientes, pregúnteles cómo supieron de usted, cómo les va con la crisis, qué piensan del panorama actual… piense como uno de ellos. Esto le dará una idea de qué medios puede utilizar para alcanzarlos, qué productos nuevos les puede ofrecer, qué productos y servicios actuales debe resaltar en su publicidad.

2) Planifique. Hay muchas opciones para publicitarse, algunas más costosas que otras, no invierta su dinero en cualquier medio o en cualquier cosa, trace una estrategia clara partiendo de su estudio de mercado y publicite en consecuencia. Utilice sólo aquellos mensajes y medios que se ajusten a su estrategia.

3) Negocie. Así como la crisis es válida para usted también lo es para las empresas o personas que subcontrata o compra sus productos, sus suplidores. Negocie precio según la temporada;

4) Invierta eficientemente. Quizás no pueda cumplir con todo el plan que se trazó, lo importante no es gastar millones en publicidad, sino invertir inteligentemente. Publicite nada más en aquellos medios que lleguen directamente a su público objetivo o en aquellos públicos secundarios que puedan tener mayor relevancia durante esta coyuntura.

Cómo internet ha modificado

Cómo internet ha modificado nuestra forma de procesar información acabando con la publicidad tradicional

Internet ha modificado nuestra memoria y nuestra capacidad de retener información

¿Ha internet estropeado nuestro cerebro? Esta pregunta se la han hecho muchos expertos (y hay quien afirma directamente que sí, que no deberíamos dudar que internet ha modificado nuestro cerebro para peor), que han analizado cómo la red ha hecho que nuestro tiempo de atención, nuestro tiempo de memoria y nuestras capacidades han cambiado por culpa de la influencia que la red tiene en nosotros.
Pero sea como sea, sea malo o sea bueno, el que la red nos ha cambiado es
prácticamente indiscutible y por tanto a las marcas no les quedará más remedio que tener estos datos en cuenta a la hora de establecer una estrategia de comunicación con los consumidores. Ahora hay que tener en cuenta que las reglas del juego serán diferentes.

Para empezar, la red ha modificado nuestra memoria y nuestra capacidad de retener mensajes e información, como demostraba en el estudio Google Effects on Memory: Cognitive Consequences of Having Information at Our Fingertips el profesor Daniel Wegner. Internet ha hecho que las personas memoricen muchos menos datos y mucha menios información ya que saben que van a tener siempre ahí a Google para encontrar esos datos que necesitan. Es decir, ¿para qué aprenderte esas fechas sobre cualquier evento histórico si Google se encargará de chivártelas cuando necesites recuperarlas?

En realidad, y como apunta Wegner, este efecto no es algo tan nuevo, lo que pasa es que ahora lo hemos multiplicado o ha empezado a tocar en terrenos que antes no tocaba. El profesor ya había concluido en los años 80 que no siempre nos
acordamos de las cosas. A veces nos acordamos de aquellos que lo sabrán, como ocurre por ejemplo en aquellos matrimonios en los que un cónyuge sabe todas las fechas de todos los cumpleaños de los parientes y el otro simplemente pregunta.
Internet es el cónyuge con buena memoria de todo el mundo.

Y, como apunta (denuncia en este caso), Nicholas Carr, los datos se están quedando en nuestra memoria temporal por culpa de internet, en vez de pasar a nuestra memoria a largo plazo. La memoria temporal es la que empleamos para aquellas cosas que realmente no necesitamos recordar, esa información que usamos de forma específica y concreta en un momento exacto y que luego olvidamos (es, por ejemplo, la que usamos cuando vemos los anuncios de la tele: vemos muchos, pero no recordamos luego realmente ninguno o solo unos pocos). La memoria a largo plazo es la memoria en la que se guardan nuestros recuerdos, aquellas cosas que nunca olvidamos. Según Carr, internet ha hecho que nos quedamos siempre con lo superficial, es decir, que nos quedemos con las cosas un poco tiempo y que luego las olvidemos.

Sea como sea, lo que internet ha conseguido es que pasar de un nivel a otro de la memoria sea más complicado. Es decir, los consumidores son mucho más exigentes, por así decirlo, con aquellas cosas que quiere guardar para siempre en su cerebro, con aquellas cosas que memoriza de forma permanente y para siempre. Y esto no solo pasa con la información, también ocurre con las marcas.

No recordamos lo que queremos

Y es que por recordar ni siquiera recordamos las cosas que queremos, dejamos que otros las recuerden por nosotros. Es lo que ocurre con los productos que queremos comprar. Sí, cierto es, algunas cosas que sabemos que queremos o necesitamos y que nos lanzamos directamente a comprar obviamente las recordamos. Pero ¿qué ocurre con las cosas con las que nos vamos tropezando a lo largo de otros procesos de compra? Ahí somos mucho menos eficientes en lo que a memoria se refiere. En ese caso confiamos mucho menos en nosotros mismos.

Las listas de deseos se han comido a nuestra memoria. Los consumidores ya no piensan en las cosas que podrán querer comprar o que le gustaría comprar. No: ahora lo que hacen es guardarlas en un listado en su web de ecommerce favorita o las meten en un tablero en Pinterest que se convierte en su lista de la compra virtual. En parte, este comportamiento se explica porque los consumidores ya no solo quieren recordar los productos que quieren comprar. Ahora también quieren tenerlos fichados para recordar exactamente dónde llegaron a verlos.

Y no recordamos lo que vemos

Pero la relación de los consumidores con los productos no solo está marcada por las cosas que guardan en sus listas de deseos virtuales (y que por lo tanto no necesitan recordar, porque están apuntadas en el ciberespacio y siempre disponibles para cuando necesiten echarles un vistazo), sino que además los consumidores son
mucho menos receptivos a recordar las cosas que ven y por lo tanto los impactos que las marcas les lanzan.

Internet ha hecho que estemos siempre más distraídos y que siempre haya otra cosa dispuesta a llamar nuestra atención. Y si hay otra cosa que reclama nuestra atención, la atención que se le presta a los mensajes que hay a nuestro alrededor es
necesariamente menor. Si antes de internet, los consumidores ya no eran plenamente conscientes de todos los mensajes de marca que los rodeaban (las estimaciones
señalan que cada persona podría cruzarse con unos miles de impactos de marca en su día a día) con internet robando el protagonismo y haciendo que el foco de la
atención se desplace la situación se vuelve un tanto más compleja y complicada para las marcas. Hacer que los consumidores se acuerden de ti es un poco más difícil.

¿Ha muerto por tanto la publicidad tradicional?

Y la conclusión que parece lógica y evidente de todos estos cambios y de todos
estos ajustes es que la publicidad tradicional ha perdido su relevancia y su peso potencial ante los consumidores. Si los consumidores no ven lo que está a su alrededor y si los recuerdos son cada vez más complicados de fijar, ¿qué sentido tienen los anuncios en las paradas de autobús o la cartelería urbana como elementos para llegar con un mensaje al consumidor?

Estos elementos se funden ya a la vista del consumidor con el paisaje y tienen que ser muy dinámicos, muy sorprendentes y muy diferentes si quieren conseguir hacer llegar su mensaje. Tienen que romper con la dinámica y tirar todas las barreras que se han elevado gracias a los cambios en la percepción de la información que han vivido los consumidores para lograr pasar de ser simplemente una sombra y
convertirse en un material digno de ser procesado.

La publicidad tradicional tal y como la conocemos y tal y como está ahora mismo no conseguirá sobrevivir como un elemento decisivo para llegar al corazón del consumidor, básicamente porque tal y como existe no pasa de simplemente la visión periférica y unos pocos segundos de vida en la memoria de los consumidores.

Referencia:
Puromarketing.com – Publicado por Redacción