El email marketing continúa siendo una de las herramientas favoritas de los responsables de marketing

El email marketing continúa siendo una de las herramientas favoritas de los responsables de marketing, que ven en esta solución un elemento con mucho potencial para conectar con sus consumidores. El alcance de estos envíos de correos electrónicos es todavía muy elevado y, además, esta solución consigue finiquitar algunos de los problemas a los que se enfrentan en su día a día las empresas. Dado que llegar a los consumidores a través de las redes sociales empieza a ser cada vez más complicado de forma orgánica y dado que las empresas son cada vez más conscientes de la importancia de controlar ellas mismas todas las etapas del proceso de comunicación, el email marketing empieza a ser visto cada vez más de un modo mas atractivo.

Pero lo cierto es que, a pesar de que el email marketing no ha muerto como muchos pronosticaban hace muchos años.

Una de esas cuestiones que se repiten una y otra vez en el mundo del marketing y de la estrategia es la vida del email marketing. Es uno de esos sempiternos temas de debate. ¿Ha muerto el email marketing ahora que los consumidores le dedican menos tiempo al correo electrónico y parecen más centrados a otras cosas, como las redes sociales? ¿O sigue siendo uno de los esos elementos que a pesar de tener una larga vida siguen siendo muy efectivo?

Lo cierto es que los últimos movimientos del mercado y los últimos estudios le dan bastantes argumentos a los que sostienen esta última teoría. Por ejemplo, en los últimos tiempos los medios de comunicación están creando newsletter y apostando por ellas. Son una manera de volver a controlar la conversación, especialmente ahora que las redes sociales les han puesto las cosas tan difíciles y están haciendo que se vuelva bastante complicado el que sus contenidos lleguen a los seguidores que tienen. En las newsletter ellos controlan el cuándo y el qué se envía y, a pesar de lo que podría pensarse, los consumidores las están recibiendo con entusiasmo.

Según un estudio realizado sobre miles de millones de emails por la compañía Litmus, el tiempo de atención que le prestamos a las neswletters ha ido en aumento. Según sus datos, en 2011 prestábamos una media 10.4 segundos de atención a los mails. En 2016 ya estaba en 11.1 lo que supone un crecimiento positivo del 7%.

Pero además no solo ha crecido el tiempo en general, sino también el tiempo de calidad. El número de receptores que simplemente lo mira y lo borra ha caído, mientras el de personas que lo leen (y que lo leen de verdad y no por encima) ha aumentado. El dato es muy interesante y quizás se pueda explicar mucho mejor si se piensa en cómo leemos ahora estos contenidos.

El Móvil, factor clave.

En los últimos tiempos, el uso de los dispositivos móviles ha ido en progresivo aumento y suele ser ya muchas veces el primer espacio en la que vemos que tenemos correo. No esperamos a estar en escritorio para ver qué nos están diciendo, sino que entramos directamente a ver lo que ocurre y lo que nos quieren decir desde nuestro móvil. Y, para el mail, eso son buenas noticias: en el móvil le prestamos más atención.

Por ello, las recomendaciones de los expertos apuntan a pensar en el móvil cuando se envíen correos electrónicos y newsletters. Tanto en el diseño como el asunto tienen que estar optimizados para verse bien en dispositivos móviles.

 

El email marketing es considerado todavía por los responsables de marketing como una de las herramientas más efectivas de las que disponen para conectar con sus consumidores. Sus razones para ello tienen. A diferencia de otras soluciones de marketing digital, especialmente ahora que la era de las redes sociales ha metido intermediarios que nos e pueden evitar, en el email marketing la empresa controla el cuándo, el cómo y el a quién. Los mensajes son gestionados de forma directa y uno toma todas las decisiones relacionadas con ello. No hay de por medio el algoritmo de un feed penalizando ( o no) lo que se está publicando y haciendo que se juegue en cierto modo la ruleta rusa.

A eso se suma que el envío de correos comerciales no solo da mayor control a las compañías que lo hacen, sino que tiene todavía un ROI (Return of Investment), retorno de inversión, lo suficientemente atractivo como para que la inversión compense.

Pero, a pesar de todo ello, el email marketing no es una fórmula mágica en la que todos los problemas desaparecen por arte de magia y en las que las empresas no vayan a encontrarse con ciertas tensiones. Lograr una buena base de datos de direcciones requiere esfuerzo y trabajo.

Y finalmente, enviar un email no implica necesariamente que el destinatario lo vaya a leer o mucho peor, que acabe llegando a su bandeja de entrada. De hecho, unos cuantos correos electrónicos se ‘pierden’ en el camino.

Un estudio de Return Path concluye que dos de cada 10 emails nunca llegan a la bandeja de entrada de sus destinatarios. Según su estudio, el 20% de los correos electrónicos que se envían en todo el mundo nunca llega a la bandeja de entrada de los receptores a los que están destinados.

Como hemos resuelto ese problema:

Como explica un especialista de BizReport, las compañías tienen que ser consistentes en el envío. Mantener la misma identidad (esto es, ser consistentes con los IPs) ayuda a que los sistemas vean al mail como algo legítimo y no lo manden a spam. A eso hay que sumar el intentar tener una reputación positiva. Muchos mails de empresas no acaban en spam por casualidad, sino porque los receptores los marcan como tal y el sistema aprende de ellos que es basura cibernética. Nosotros en 123mail.mobi mantenemos nuestra base de datos con los usuarios que quieren estar y quieren recibir nuestros newsletters. Esto nos permite llegar con el porcentaje más alta a la bandeja de entrada.

Constantemente medimos las métricas de engagement, para así lograr comprender mejor cómo reaccionan ante los mensajes enviados los consumidores y ser capaces de llegar mejor a sus bandejas de entrada.

 

Datos:

BizReport

Puromarketing.com

Marketingprofs

Emarketer.com